Trump afirma que “Cuba va a caer muy pronto” y su Gobierno estudia presentar cargos criminales contra el régimen Un esfuerzo conjunto de varias agencias busca encontrar posibles casos que permitan presentar cargos contra miembros del régimen cubano, según lo asegura NBC News. Mientras el presidente,
Donald Trump, asegura que “Cuba va a caer muy pronto”, su Administración ha comenzado a explorar si fiscales federales pueden acusar al régimen o al Partido Comunista de delitos, según una persona familiarizada con el asunto. La fuente asegura que Administración está trabajando en desarrollar posibles casos penales relacionados con narcotráfico o violencia.
El esfuerzo conjunto entre agencias comenzó recientemente y está siendo añadido por la Fiscalía del Distrito Sur de Florida. “Los fiscales federales de todo el país trabajan cada día para hacer justicia, lo que incluye esfuerzos para combatir el crimen transnacional”, dijo en un comunicado un portavoz del Departamento de Justicia.
Funcionarios estadounidenses acusaron a Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores de conspiración por narcotráfico, tras ser capturados por el Ejército estadounidense en un complejo en Caracas. Ambos se han declarado no culpables mientras se encuentran detenidos en Nueva York.
Incluso sin una acción militar, los cargos federales contra funcionarios cubanos podrían aumentar la presión pública sobre el paísy podrían utilizarse como base para imponer sanciones económicas adicionales por parte del Departamento de Estado, al que se ha consultado como parte de la iniciativa, añadió la persona familiarizada con el asunto.
Estados Unidos ya tiene un embargo comercial, económico y financiero sobre Cuba que se remonta a décadas atrás. El Departamento de Justicia y el Departamento de Estado no respondieron de inmediato a una solicitud de comentarios. Funcionarios cubanos tampoco lo hicieron.
Trump ha estado hablando cada vez más sobre el régimen de Cuba desde después de la captura de Maduro, uno de los aliados más cercanos de la isla.
Tras el suceso, el republicano sugirió que la isla podría colapsar por sí sola debido a la debilidad de su economía y al cese de los envíos de petróleo de Venezuela, de los que dependía. Este viernes, días después del ataque estadounidense contra Irán que acabó con la vida del ayatolá Ali Khamenei y otros altos dirigentes, Trump sugirió que Cuba sería la siguiente en caer.
“Cuba va a caer muy pronto”, declaró Trump en una breve entrevista telefónica con la cadena CNN. “Cuba también va a caer. Están deseando llegar a un acuerdo”.
“Quieren llegar a un acuerdo, así que voy a enviar a Marco (Rubio) allí y veremos cómo sale. Ahora mismo estamos muy centrados en esto. Tenemos mucho tiempo, pero Cuba está lista, después de 50 años”, añadió Trump. Trump había dicho el jueves en la Casa Blanca que es solo “cuestión de tiempo” para que los cubanos estadounidenses puedan regresar a su país de origen, mientras elogiaba al secretario de Estado, Marco Rubio.
“Está haciendo un buen trabajo, y lo siguiente será que queremos hacer ese Cuba especial”, dijo Trump. Afirmó que Rubio está esperando a que termine la guerra contra Irán. “Podríamos hacerlo todo al mismo tiempo, pero sucederían cosas malas”, indicó Trump. “Si observas a los países a lo largo de los años, si lo haces todo demasiado rápido, suceden cosas malas. No vamos a permitir que le pase nada malo a este país”.
Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, ha sido durante mucho tiempo un crítico de Cuba y, como senador, ha impulsado durante años un cambio de régimen en la isla, así como en Venezuela. “El status quo de Cuba es inaceptable”, declaró Rubio a finales del mes pasado, después de que la isla anunciara que sus fuerzas armadas habían matado a cuatro cubanos procedentes de Estados Unidos que se encontraban en una embarcación que había entrado en sus aguas territoriales.
“Cuba necesita cambiar. Necesita cambiar, y no tiene por qué hacerlo de golpe. No tiene por qué cambiar de un día para otro. Todo el mundo es maduro y realista”. “Quieren llegar a un acuerdo, así que voy a enviar a Marco (Rubio) allí y veremos cómo sale. Ahora mismo estamos muy centrados en esto. Tenemos mucho tiempo, pero Cuba está lista, después de 50 años”, añadió Trump.
Trump había dicho el jueves en la Casa Blanca que es solo “cuestión de tiempo” para que los cubanos estadounidenses puedan regresar a su país de origen, mientras elogiaba al secretario de Estado, Marco Rubio. “Está haciendo un buen trabajo, y lo siguiente será que queremos hacer ese Cuba especial”, dijo Trump. Afirmó que Rubio está esperando a que termine la guerra contra Irán.
“Podríamos hacerlo todo al mismo tiempo, pero sucederían cosas malas”, indicó Trump. “Si observas a los países a lo largo de los años, si lo haces todo demasiado rápido, suceden cosas malas. No vamos a permitir que le pase nada malo a este país”. Rubio, hijo de inmigrantes cubanos, ha sido durante mucho tiempo un crítico de Cuba y, como senador, ha impulsado durante años un cambio de régimen en la isla, así como en Venezuela.
“El status quo de Cuba es inaceptable”, declaró Rubio a finales del mes pasado, después de que la isla anunciara que sus fuerzas armadas habían matado a cuatro cubanos procedentes de Estados Unidos que se encontraban en una embarcación que había entrado en sus aguas territoriales.
“Cuba necesita cambiar. Necesita cambiar, y no tiene por qué hacerlo de golpe. No tiene por qué cambiar de un día para otro. Todo el mundo es maduro y realista”. El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, le aseguró a la agencia de noticias The Associated Press el otoño pasado que cuando Trump asumió el cargo, la isla vio una oportunidad para una posible mejora en las relaciones. Pero el esfuerzo de Rubio es personal y ha llevado al Gobierno a inclinarse aún más hacia una postura anti-La Habana.
“El actual secretario de Estado no nació en Cuba, nunca ha estado en Cuba y no sabe nada sobre Cuba”, indicó Rodríguez en ese momento. “Pero hay una agenda muy personal y corrupta que está llevando a cabo, que parece estar sacrificando los intereses nacionales de Estados Unidos para promover este enfoque tan extremista”. Cualquier acción contra Cuba se vería aún más complicada por la existencia de la base naval de Guantánamo,
donde se encuentran algunos de los detenidos más destacados de Estados Unidos, entre ellos el cerebro del 11-S, Jalid Sheij Mohamed. Cuba y Estados Unidos firmaron en 1903 un contrato de arrendamiento por tiempo indefinido del terreno en el que se encuentra la base, que solo puede rescindirse si ambas partes están de acuerdo.
Aunque el centro de detención militar llegó a albergar a cientos de detenidos, en la actualidad solo quedan 15, con docenas de militares por cada uno de ellos. El expresidente demócrata Barack Obama firmó un decreto para cerrar el centro de detención, pero nunca se llevó a cabo.